Coalicio Valenciana ha tachado el informe del Consell Valencià
de Cultura de carente de contenido científico, contrario
a lo ordenado en la Sentencia del Tribunal Supremo y constitutivo
de un presunto delito de prevariación o desobediencia debida
a un fallo judicial, ya que como señaló el presidente
de la formación valencianista, no se puede cuestionar la
legitimidad de una Sentencia del Alto Tribunal español y,
para solventar ese contrasentido legal, añadir la retórica
coletilla de que “acatamos la sentencia”.
Para Sentandreu el Consell Valencià de Cultura se ha convertido
en el vocero del gobierno valenciano, cuyos consellers sólo
se ganan sus millonarios sueldos cuando hay que hacer el trabajo
sucio de Camps, tal y como ha ocurrido en este momento o con la
creación de la catalanista Academia Valenciana de la Lengua.
El líder valencianista aseguró que la Sentencia del
Tribunal Supremo es clara en sus apreciaciones y no deja lugar a
la negociación, afirmando que “la reversión
del Teatro Romano debe hacerse en el plazo marcado por la Sentencia
y con las exigencias que ahora está estableciendo el TSJ,
órgano competente en la ejecución del fallo judicial”.
Sentandreu afirmó que los argumentos esgrimidos en el informe
del CVC son absurdos, y si realmente el órgano dirigido por
Grisolía considera que la Consellería de Cultura no
invierte lo suficiente para conservar el patrimonio histórico
valenciano, lo que deben hacer es elevar su protesta y orquestar
los mecanismos legales para exigir al gobierno de Camps ese dinero.
Desde Coalicio Valenciana se calificó la reunión de
ayer del Consell Valencià de Cultura como una cacicada más
del Sr. Grisolía, que se ha convertido en la marioneta de
un gobierno valenciano que pretende incumplir la Sentencia del Teatro
Romano.