ELa noticia de la reciente adquisición mediante la fórmula
de renting de ocho coches oficiales, dos Audi A8 para la presidenta
de las Corts Valencianes y ocho Audi A6 para los portavoces del
PP y PSOE, "es una muestra más, según manifestó
el President Foral de Coalicio Valenciana, Juan García Sentandreu,
de la obscenidad con la que el PP y PSOE se reparten el multimillonario
presupuesto de la Cámara autonómica valenciana."
Para
Sentandreu, este hecho no es más que otro episodio del despilfarro
que reina en el Palacio de Benicarló y del pacto tácito
entre todos los partidos en el reparto de recursos institucionales
para mantener los privilegios de los que gozan de manera impúdica
e insolidaria los parlamentarios del PP, PSOE, EU y ahora también
el Bloc.
El presidente de Coalicio Valenciana ha manifestado que va a proceder
a estudiar la adjudicación con la finalidad de impugnar la
adquisición de estos coches en un momento de recesión,
“porque lo que no puede hacer el PP es llenarse la boca increpando
al PSOE por no saber pronunciar la palabra "crisis" y
ahora se gasten 200 millones de las antiguas pesetas en el renting
de 10 coches oficiales para sustituir los actuales que están
prácticamente nuevos".
Según Sentandreu "la desvergüenza y la tomadura
de pelo se ha adueñado de la sede de la soberanía
autonómica que no sólo no se contenta con la construcción
de un comedor privado para sus señorías, decorado
con un lujo asiático y que nos ha costado a los valencianos
700 millones de pesetas, o una sala de prensa con 30 sillas que
nos ha costado casi 300 millones de pesetas, sino que añaden
ahora el cambio innecesario, impúdico e insolidario de la
flota de vehículos oficiales".
Para el líder valencianista, “las Cortes Valencianas
son un modelo de como la clase política valenciana se constituye
en casta al margen total de la sociedad a la que dicen representar.
De manera ilegal, y con todos los informes técnicos en contra,
han sido capaces de auto adjudicarse un sistema duplicado de pensiones
que les permite a nuestros diputados gozar en unos finiquitos por
cese de su actividad parlamentaria, a modo de despido, y de unas
pensiones vitalicias, a modo de paro, que nos costará a los
valencianos mas de 8 mil millones de pesetas. Luego, por Navidades
se reparten regalos pantallas de plasma, videocámaras, portátiles
y demás minucias para que no les falte de nada”.
García Sentandreu ha exigido "la intervención
inmediata del los organismos fiscalizadores públicos, del
Tribunal de Cuentas y si hace falta del Fiscal Anticorrupción,
con el fin de auditar de una vez por todas del reparto de los opacos
presupuestos multimillonarios de los grupos parlamentarios donde
los partidos se reparten complementos entre sus miembros sin que
aquí pase nada".