La renuncia de Rita Barberá a encabezar las listas del PP
valenciano al Congreso y la designación por Mariano Rajoy
de Esteban González Pons como número uno por Valencia
demuestran que en el Partido Popular, lejos de lo que reflejan los
titulares de prensa, existe un reconocimiento tácito de que
se van a perder las elecciones, un posicionamiento que el presidente
foral de Coalicio Valenciana, Juan García Sentandreu, califica
de claro error estratégico.
Un error estratégico, como lo ha sido el enfrentamiento surgido
en el seno del PP con el alcalde de Madrid, Ruiz Gallardón,
que está siendo aprovechado por el PSOE para crear entre
el electorado del PP un ambiente de manifiesta división y
de enfrentamiento interno.
La designación de Esteban González Pons evidencia
también el que Rita Barberá comparta con Rajoy el
convencimiento de que se van a perder estas elecciones, motivo por
el cual, haya querido asegurar su plaza de máxima responsable
del consistorio valenciano.
Para Sentandreu, el nombramiento de González Pons no es sólo
una mala noticia para muchos votantes del PP, sino también
para muchos valencianos que esperábamos de Rajoy una mayor
altura de miras a la hora de designar un político valenciano
que tuviera la suficiente talla política y moral para representar
a toda la Comunidad Valenciana por encima de siglas partidistas.
González Pons es, según el criterio de Coalicio Valenciana,
el peor de los candidatos. Miembro de la escuela posibilista del
PP, promotor del sector liberal y agnóstico del partido ("rojo
por dentro verde por fuera " -sic de G. Pons-) y de la joven
guardia pija de los Michavila, Costa, Rambla.. tiene todos los genotipos
del Gallardón, del Calomarde o del Vestringe que le pueden
llevar a defender dentro del PP la legalización del aborto,
la legalización de la adopción por matrimonios homosexuales,
la obligatoriedad del catalán como lengua vehicular de la
docencia o la legalización en Valencia de la TV3 catalana,
para ir consolidando una imagen que, como Vestringe y ahora Calomarde,
le pueda llevar a militar en el futuro en el PSOE o en el partido
que simplemente esté en el poder.
No hay que olvidar que fue el corredactor del Dictamen del Consell
Valencià de Cultura de 13 de julio de 1998 que legalizaba
la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) y que, él mismo,
el 8 de enero de 2005 se reunió en Barcelona en casa del
miembro de CiU, Joan Rigol, con Ernest Maragall, del PSC y hermano
de Pascual Maragall, y con Josep Bargalló de ERC y número
2 de Carod Rovira, para pactar el contenido del dictamen de la AVL
que un mes más tarde, el 9 de febrero del 2005, se aprobaría
oficializando el catalán en la Comunidad Valenciana mediante
el Art. 6, al que todos los sectores académicos le reconocen
su autoría a González Pons y que dice textualmente
"es un fet que a Espanya existen dos denominacions igualment
legals per a designar esta llengua: la de valencià i la de
català".