Coalicio
Valenciana se querellará contra Lerma y Ciscar como autores
de un delito contra el patrimonio y advierte que la sentencia es
firme, clara, contundente y no negociable
04 de enero de 2008
La Comisión de Cultura de Coalicio Valenciana ha encargado
a los servicios jurídicos del partido la interposición
de una querella criminal contra el ex presidente socialista de la
Generalitat Valenciana, Joan Lerma, y contra el ex conseller de
cultura, el también socialista, Cipriano Ciscar como autores
de un delito contra el patrimonio.
DELITO CONTRA EL PATRIMONIO HISTÓRICO
Para Juan García Sentandreu, el título segundo del
capítulo sexto del código penal español, regula,
persigue y pena los delitos contra el patrimonio cultural y sanciona
con hasta tres años de prisión e inhabilitación
para cargo público hasta cinco años en su artículo
321 a los políticos que "derribaren o alteraren gravemente
edificios singularmente protegidos por su interés histórico
artístico, cultural y monumental".
Lo que no puede ser es que después del esfuerzo personal
que ha hecho el abogado Juan Marco Molines aquí no pasa nada,
ni se piden responsabilidades. La sentencia del supremo es contundente
y reconoce que se dan todos los elementos del tipo penal en la actuación
tanto del presidente Lerma como del Conseller Ciscar. Ahora hay
que pedir responsabilidades para que el ciudadano no se quede con
la sensación de que los políticos gozan de una impunidad
total.
Pero no sólo se quedará ahí, Coalicio Valenciana
va a exigir que en cumplimiento del párrafo "in fine"
del propio artículo 321 sean Joan Lerma y Cipriano Ciscar
quien contra su propio patrimonio soporten los costes de la reversión
de la ilegal obra de alicatado.
El código penal, añadió Sentandreu, dice que
"en cualquier caso, los Jueces y tribunales, motivadamente
podrán ordenar a CARGO DEL AUTOR DEL HECHO, LA RECONSTRUCCIÓN
O RESTAURACIÓN DE LA OBRA". No puede ser una
excusa para no cumplir la sentencia que el coste de la reversión
va a ser como el de la propia construcción. hay que demoler
y revertir el teatro cueste lo que cueste y que en función
de la responsabilidad penal de Lerma y Ciscar, sean estos quienes
afronten los costes hasta el límite de su solvencia personal
y patrimonial.
Coalicio Valenciana exige al Presidente del Gobierno de España,
José Luis Rodríguez Zapatero, el inmediato cese de
todas las responsabilidades orgánicas que tengan en el partido
estos dos individuos y que ni por asomo participen en alguna lista
electoral en la convocatoria del próximo 9 de Marzo, y mucho
menos por nuestra Comunidad Valenciana a la que tanto daño
han hecho.
DELITO DE DESOBEDIENCIA DEBIDA A LOS TRIBUNALES
Juan García Sentandreu ha querido dejar también claro
que su partido no va a permitir enjuague alguno en torno al cumplimiento
de la sentencia. La sentencia es tajante. No caben pactos ni componendas
ni negociaciones de ni ningún tipo. La sentencia está
para acatarla y cumplirla o para responder como autor de un delito
de desobediencia debida a los tribunales, previsto y penado en el
art. 410 del código penal, si las actuales autoridades políticas
valencianas, aunque sean del PP, no la cumplen a rajatabla.
Se habla y se especula sobre negociaciones sobre el alcance de la
reversión, lo que se quitará o se dejará. No
se dejará nada porque así lo dice la sentencia. Su
ejecución no puede quedar en manos de una o varias personas
que puedan negociar su alcance. Las sentencias están para
cumplirse, de lo contrario la credibilidad de la Justicia sería
nula y lo que dice el tribunal Supremo es que la obra debe revertirse
a su estado original, sin un gramo de mármol que no hubiera
antes de la destroza socialista.
Si tras los 18 meses de ejecución de la reversión
de la obra que impone el Supremo esta no está acabada, Coalicio
Valenciana exigirá responsabilidades penales por delito de
desobediencia a los tribunales contra los actuales responsables
de patrimonio del PP de la Generalidad Valenciana. Se trata en definitiva
que no nos tomen el pelo con un monumento que no es ni de una persona,
ni de un partido, ni de la propia Generalitat, sino de todos los
valencianos - apostilló Sentandreu.-